| Corazones para el Maestro |
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Tres horas de conversación bastaron para saber cuánto puede caer el ser humano ante las garras de Satán, pero también cuánto puede hacer Dios para restaurarnos.
Le cuestioné sobre diversas cosas. Él me contó muchas más. Me habló sobre el día cuando le robó dinero a su hermano para comprar una dosis de cocaína, sobre el día cuando le gritó a su madre que dejara de molestarlo, sobre el día cuando decidió que lo mejor era fugarse de su casa para ir a donde le entendieran mejor. Ptr. Raúl Hiram González del distrito de San Andrés de la Asociación Veracruzana del Sur
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