| Santa Piratería |
|
|
|
|
Y es que la piratería ha invadido prácticamente todos los sectores de nuestra vida. Ahora compramos música, dvd's, ropa, juguetes y hasta medicina piratas. Con decirles que en una ocasión, alguien posteó en 3 ocasiones (o por lo menos, fueron las veces en que me di cuenta) esta columna que escribo, firmándola como si fuera de él. En fin, la piratería nos ha invadido. Nos ha maniatado a tal grado que no podemos distinguir en muchas ocasiones cuál es la copia y cuál el original. Y bueno, lamentablemente, esto también puede llevarse al ámbito espiritual. Existimos quizá muchos cristianos que somos piratas. Por favor, no pienses que me refiero al hecho de que nos dediquemos a la producción, compra o venta de material clonado (como ahora se le llama a los productos piratas). No, nada de eso. Me refiero al hecho de que habemos muchos que decimos ser cristianos auténticos, originales y al final resultamos ser tan sólo una copia barata. Personas que nos jactamos de nuestros hábitos, costumbres o abolengo. Quienes nos etiquetamos como lo mejor, pero que simplemente mostramos una cara falsa de nuestra realidad. La piratería nos ha afectado al grado de acostumbrarnos a ser mediocres, al grado de aparentar y estar felices con lo que otros dicen de nosotros, al grado de creer que basta solo fingir ser buenos para triunfar. Hace unos días un cantante mencionaba que 'la piratería es una cuestión de decisión'. Estoy de acuerdo con él. Es menester decidir ser auténticos, ser mejores y mostrarnos tal cual somos. Bueno, al menos es lo que el Señor esperaría de nosotros. Busca primero el reino de Dios... Lo demás es lo de menos. Ptr. Raúl Hiram González del distrito de San Andrés de la Asociación Veracruzana del Sur
|










