"Porque por gracias sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." (Efesios 2:8,9)
A CADA UNO le gusta saber que es amado y valorado. Sin embargo, una personalidad atrayente no se logra consiguiendo cosas, habilidades o posiciones de poder. Se obtiene al descubrir la voluntad de Dios y su propósito para nuestra vida, y cumplirla: Proverbios 16: 7 dice: "Cuando el Señor aprueba la conducta de un hombre, hasta con sus enemigos lo reconcilia".* Perfeccionar nuestra personalidad y desarrollarnos no solamente es necesario, sino que además es requisito del evangelio.
Cuando ya no queda más que hacer, Jesús toma tu vida para transformarla. Te da la oportunidad de amarlo, de conocerlo, pero sobre todo él espera el momento para demostrar de lo grande que su amor por ti.
Es alarmante darse cuenta de los niveles tan elevados de deserción en las escuelas en todos los niveles. Son muchos los factores que pueden hacerte pensar en abandonar, pero por más que sientas desesperación, ¡no te rindas!
El año 2007 ha terminado, y es tiempo de hacer un recuento de todo lo que en el transcurso del mismo hemos logrado. Las bendiciones de nuestro buen Dios han estado de nuestro lado.
Problemas también hemos afrontado, pero de la mano poderosa de nuestro Señor, miles de batallas hemos ganado. Es posible que muchas de ellas nos hayan costado, sin embargo reclamando sus innumerables promesas y por su gracia, solo por su gracia, hemos salido más que vencedores.